La aprobación definitiva de la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia supone un avance para las personas con autismo
- La reforma incorpora importantes avances para las personas con autismo a lo largo de su vida, como el reconocimiento de la atención temprana como un derecho, el refuerzo de los apoyos para la autonomía y la formación específica en autismo de los profesionales.
- La incorporación expresa del autismo en la nueva regulación reconoce la necesidad de contar con conocimiento especializado para ofrecer apoyos ajustados a las características y necesidades de cada persona.
La reforma de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social y de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia ha culminado su tramitación parlamentaria tras su aprobación definitiva en el Congreso de los Diputados.
La nueva regulación supone un avance para las personas con autismo y sus familias porque refuerza derechos, amplía y flexibiliza servicios y prestaciones e incorpora medidas dirigidas a mejorar los apoyos que reciben las personas a lo largo de su vida.
Además, la incorporación expresa del autismo en distintos aspectos de la regulación contribuye a reconocer la especificidad del colectivo y la importancia de que los apoyos estén basados en un conocimiento adecuado de sus características y necesidades. Esto resulta especialmente relevante para avanzar hacia respuestas más individualizadas, accesibles y respetuosas con los derechos, preferencias y proyecto de vida de cada persona.
Avances para las personas con autismo
Entre las principales medidas de la reforma con impacto para las personas autistas destacan:
- La atención temprana se reconoce como un derecho subjetivo, reforzando la prevención, detección, diagnóstico e intervención temprana. Este reconocimiento es especialmente relevante para los niños y niñas autistas y sus familias, al favorecer el acceso temprano a los apoyos que puedan necesitar.
- Se refuerza un modelo de apoyos centrado en la persona y en la comunidad, con medidas orientadas a favorecer la autonomía personal, la vida independiente y la permanencia en el entorno elegido.
- Se amplían y flexibilizan servicios y prestaciones del sistema de dependencia, entre ellos la asistencia personal y la ayuda a domicilio, y se avanza en la eliminación de incompatibilidades que dificultaban combinar determinados apoyos.
- Se refuerza la accesibilidad universal, incluida la accesibilidad cognitiva, especialmente relevante para muchas personas autistas, así como el derecho a participar en las decisiones relacionadas con los apoyos y servicios que reciben.
- Se impulsa la formación específica en autismo de los y las profesionales que prestan apoyos en los sistemas de discapacidad y dependencia, una demanda relevante para el colectivo.
En conjunto, estas medidas permiten avanzar hacia un sistema de apoyos más flexible y personalizado, que tenga en cuenta las diferentes necesidades que pueden presentar las personas autistas a lo largo de su ciclo vital.
La formación especializada, clave para mejorar los apoyos
Uno de los avances especialmente relevantes de la reforma es el reconocimiento de la necesidad de contar con profesionales con formación específica en autismo. En el sistema de dependencia, se prevé impulsar esta formación de los profesionales; y, en el ámbito de la discapacidad, desarrollar programas permanentes de especialización y actualización que incluyan expresamente conocimientos sobre autismo.
Contar con profesionales que conozcan las características del autismo y comprendan las necesidades de cada persona es fundamental para trasladar los derechos reconocidos en la norma a la práctica y favorecer apoyos individualizados a lo largo de toda la vida.
Este reconocimiento por la especialización está alineado con el trabajo que venimos desarrollando desde 2024 con profesionales de los equipos de valoración de la discapacidad. A través de las dos ediciones realizadas hasta el momento de la formación Orientaciones para la valoración y el reconocimiento del grado de discapacidad en el caso de las personas con autismo, hemos formado a casi 600 profesionales. A principios de octubre comenzará la tercera edición, dirigida también a profesionales en activo de estos equipos y ofertada a través del IMSERSO y de la Comisión Estatal de Valoración de la Discapacidad.
En relación con la valoración de la dependencia, hemos diseñado una nueva formación específica dirigida a profesionales en activo de este ámbito. Sus contenidos se están actualizando para incorporar las novedades de la reforma, incluidos los cambios en los procedimientos y en los servicios y prestaciones del sistema, y trasladarlos a la práctica profesional.
La aprobación definitiva de la reforma, refuerza así la importancia de extender progresivamente el conocimiento especializado sobre autismo a sectores clave de los sistemas de discapacidad y dependencia.
El siguiente paso: trasladar la reforma a su aplicación
La aprobación definitiva de la reforma supone un avance que deberá concretarse ahora en su desarrollo y aplicación. Una parte fundamental de las políticas y servicios de discapacidad y dependencia corresponde a las comunidades autónomas, por lo que su papel será determinante para que las medidas recogidas en la norma tengan un impacto efectivo en la vida de las personas con autismo.
En este proceso, desde el Centro Español de Autismo, como centro asesor del Real Patronato sobre Discapacidad, continuaremos poniendo conocimiento especializado a disposición de las administraciones públicas para favorecer la incorporación de la perspectiva del autismo en las políticas públicas y en su aplicación. Una labor alineada con el enfoque de derechos del Real Patronato y que desarrollamos a través de la formación de profesionales, el impulso de buenas prácticas y la transferencia de conocimiento basado en la evidencia.
Para saber más:
Texto explicativo para saber más del RPD